martes en 11:48 p. m. Publicado por Luna Llena 0 Comments



Eleguá - Señor y dueño de todos los caminos y oportunidades de nuestras vidas.

Eshú (también conocido como Elegba. Legba o Elegbara) es un travieso vagabundo que siembra la discordia en su camino.

Cuenta una leyenda que el travieso Eshú consiguió que se pelearan dos amigos de toda la vida, disfrazándose con unos ropajes y un sombrero que cambiaban de color conforme iba bordeando granjas que encontraba en el camino y el punto de mira de los amigos que le observaban.

Éstos hartos de discutir sobre lo que aseguran estar viendo acuden al rey para que dirima la cuestión, el cual, con todo su poderío no fue capaz de capturar al huidizo Eshú.

Eshú es un espíritu de transformación, y su habilidad para comunicarse con los dioses le otorga un papel importante en los ritos propiciatorios.

Señor que abre y cierra todas las puertas de nuestros designios y también el encargado de hacer cumplir las leyes sagradas de nuestra Madre Tierra.

Es el dueño de los caminos y puertas en este mundo. El es el depositario del Ashé.

Los colores rojo y negro o blanco y negro son suyos, y codifican su naturaleza contradictoria.

El es el depositario del Ashé

En particular, Elegba se erige en la encrucijada de los humanos y lo divino, pues el es el infantil mensajero entre los dos mundos.

En este papel, no es sorprendente que tenga una relación muy estrecha con todos los Orichas, pero la misma es mucho mas estrecha con Changó y Orumila. Ambos (Eleguá y Orunmila) están ligados en la práctica adivinatoria yoruba a través del “oráculo de la nuez de palma”.

Nada puede hacerse en ninguno de los dos mundos sin su permiso.

A Eleguá siempre se le hace sacrificio propiciatorio y es llamado antes que ningún otro orisha, pues el es el que abre las puertas entre los mundos y abre nuestros caminos en la vida.

Él se reconoce a si mismo y es reconocido por los números 3 y 21. Elegwá es nuestra suerte o destino, con Él todo se alcanza, y sin Él nada.

Cuando Elegwá nos habla y nos da sus consejos, esos consejos, tengan por seguro que es nuestro espíritu interior quien nos está hablando a través de sus Oráculos.

Eshú, en la mitología del oeste africano, una divinidad embaucadora de los yorubas, y otros pueblos.

Aparece representado con frecuencia en la escultura de la región y, a menudo con un peculiar tocado fálico.

Elegua no es el guardián de la fuerza vital de la vida, él es la fuerza vital de la vida.

Una Historia explica que Orunmila se apropió del Ori de Eshú y este ayudado por Orúnmila se hizo famoso. Cuando Eshú le dijo que el Orí debía serle devuelto, Orunmila le dio el Yangi. Poniéndolo fuera para que fuera adorado. El Orisha tendría muchos enfrentamientos con otros Orisha. Shango le había planteado una vez que el podría derrotar a cualquier Orisha en la batalla y Esú enfrentó a Shango y cada vez que era golpeado, Esú se dividía en mas partes y eventualmente se sobrepuso a los golpes de Shango, pero Esú les permitió darse cuenta de la elección en sus vidas. Recuerden, sin confrontación Esú no puede manifestarse en una vida.

Eleguá es el Orisha de las bromas; "chefe"; de las crueles, grandes, abrumadoras o pequeñas ironías del azar, de lo inesperado e imprevisto. Lleva y trae, apareja lo bueno y lo malo que no se espera. Cambia las situaciones. Autor imponderable de desacuerdos pasajeros o de rompimientos definitivos. La amistad y el amor más verdadero, Eleguá lo vuelve odio confundiendo a dos personas que se quieren bien.

En ocasiones por su carácter, no sólo es travieso y malicioso, sino perverso y de franca maldad, que asume en otras de sus muchas manifestaciones con el nombre de Eshu.

Eshu es el mismo San Bartolomé,(el diablo del 24 de Agosto). Pero Eshu son los 21 Eleguá.


  • Eshu Oku Boro.- El de la vida y la muerte.
  • Eshu Alakiyé.- El más tragón, el de lo inesperado.
  • Eshu Latieye.- El que vence de todos modos.
  • Eshu Bí.- El rey de las maldades. Es uno y veintiuno, el mismo Eleguá, andando por caminos distintos. Todos los Orishas tienen de centinela y mandadero a un Eleguá. En cada lugar hay uno: En el cementerio, abriendo las rejas del camposanto de Obba.
  • El portero y sepulturero es Eleguá.
  • Laroye amigo de Oshun es el que vive detrás de la puerta en una cazuelita. Está en las puertas de las casas y en la calle.
  • Eshu Bí En la esquina,.
  • Alale o Achi Kualé, en los cuatro caminos.
  • Eshu Ilé-Olova o Kaloya, en las plazas y mercados.
  • Agguere, en las lomas.
  • Obanigwanna ó Alaggwanna, en las sabanas.
  • El Anima Sola(Eshu) en los parajes solitarios.
  • Eshu Ogguanilebbe compañero inseparable de Ogun.
  • Baraiñe, anda con Chango.
  • Ayerú es mensajero y custodio de Ifá y de su representante el Babalawo quien sin Eleguá y sin Osain, no estar seguro.
  • Añagui es la confianza y la seguridad de Ifá pues es el más fino de la legión de Eleguá y el más importante de todos, porque Olofí le encomendó que abriese y cerrase la puerta del cementerio. Es el que ordena y manda, les da nombre y distribuye el trabajo de los demás Eleguá y todos son mensajeros, niños en su mayoría, mandados por otros Eleguá viejos.
  • Elufá‚ es el más viejo de todos y ante el cual es preciso conducirse con extremada corrección. Este Eleguá vive, muy retirado en el patio, porque cerca o delante de él no puede hacerse nada deshonesto.
  • Alaleilú, viejo también y que es un nombre honorífico que se da a Eleguá es Awo, uno de los grandes.
  • Ogguiri ‚Elu, Afrá y Keneno son ararás.
  • Añagui, Alabbgwanna y Ogunilelé‚ son adultos (muchachones), Más muchachos y por lo tanto más turbulentos son: Akileyo, Alayaki, Echubí un poco más dócil este Bí que es jefe de Los Ibeyis (San Cosme y San Damián) ó jimaguas e inmejorable cuando le da por la vena de proteger a su omó Baraiñe.
  • Echeriká‚ que anda con Osain.
  • Alaké, Kinkoye, Laroyo, Akokelobiyé y Aganiká que tropieza con todo el que se encuentra. Osiká como Akokoribiyé, de tierra Mina es muy aficionado a jugar con bolas de cristal, a bailar el trompo y a fumar cigarrillos y con Olankí su compañero.
  • Barakeño es el más pequeño de todos, el que vive en la manigua, entre matojos y todo lo trastorna y confunde.
En resumen Eleguá está difundido por todas partes, son una red y todos se comunican entre si, por lo que es necesario que el de la puerta este satisfecho, que coma y que sea primero que nadie como lo dispuso Olofi para que no entorpezca el curso normal de nuestra vida.....

Es Orisha mayor, tiene las llaves del destino, abre y cierra la puerta a la desgracia o a la felicidad.

Es la personificación del azar y la muerte. Portero del monte y la sabana. Es hijo de Obatalá y Yemmú. El primero de los cuatro guerreros (Eleguá, Ogun, Ochosi y Osun). Ganó con Olofi, Obatalá y Orula, suficientes privilegios para ser el primero: Okana.


En el Diloggún habla por Ocana Sorde, Ogundá, Oddi y Ojuani (1-3-7-11).


Sus días son los lunes y martes y todos los que caigan en 3. Se celebra el 6 de enero y el 13 de junio.


Elegua no es el guardián de la fuerza vital de la vida, él es la fuerza vital de la vida.

El más pequeño de los Orishas. Es bromista, pícaro y camorrista.

Abre y cierra los caminos y las puertas, a los dioses y mortales y lo hace a su capricho, a la suerte o a la desgracia. Aunque pequeño, (un kerekete‚), un chiquillo debemos considerarle sin la menor duda el más temible de los Orishas.


Tiene las llaves del destino. Está en todas partes acechando, guarda las encrucijadas; es el portero del monte y de las sabanas, es el primer Orisha cuyo favor debe conquistarse.


Domina con Orula, Babá y Oyá los "Cuatro Vientos", y se mete en todo, enreda una situación, vuelve las cosas al revés, está en sus manos perder o salvar a quien le de la gana.



0 Comentarios.

Publicar un comentario en la entrada